Por Tiernecita de Jezmar

¿QUE SOMOS?
No sé cuántas personas que lean esto habrán pasado por la circunstancia, situación u ocurrencia de haber iniciado una relación de pareja en algún momento de sus vidas. ¿Cuántas serán?, bueno, si usted ha tenido alguna vez una relación de pareja, y por esto, ha pasado por el proceso de iniciar esta relación, sabrá que no es una tarea menor. Especialmente después de algunas experiencias de prueba y error.
Eso por lo general tiende a poner a los sujetos varones en un estado algo espartano, es decir, tienden a ponerse escudos y a mirar a las mujeres con ojos enemigosos. Les gustan pero les asustan y por eso adquieren todo tipo de tácticas de combate ofensivo y defensivo que las mantengan a raya en la batalla del amor.
Si el hombre mantiene su estado espartano, tarde o temprano, la mujer comenzará a sentir un calambre genético, una imperiosa necesidad de realizar uno de los actos más kamikazes del fenómeno romántico, pero, que si llega a funcionar, puede en verdad transformarse en el jaque mate que terminará con el proceso de inicio y dará paso al asentamiento de la relación en cuestión, es decir, aprieta el lazo. Este acto se condensa en una pregunta sencilla pero estratégica: ¿Qué somos?
Es un movimiento estratégico militar bastante interesante, comienza a suceder, por lo general, a contar de los tres meses.
Conceptos de tiempo
La comezón de los tres meses le llega a los hombres y a las mujeres, pero de distinta forma.
Eso si el hombre se ha dado cuenta de que lleva tres meses, por lo general no lleva nunca la cuenta. Pero, si se ha dado cuenta, pensara:
-Hasta el momento vamos bien. La paso bien, no ha dado indicios de terrorismo. Ya, ok, puedo seguir.
La mujer, por otra parte, puede estar pensando así:
-Mmmhhh, raro. Ya llevamos tres meses. ¿Qué le pasa? Ya es suficiente tiempo, ¿Por qué no me pide pololeo? ¿acaso pasa algo malo? ¡pero si ya llevamos TRES MALDITOS MESES!!!!!
Lo que pasa es que los conceptos de tiempo que se aplican son distintos para ambos géneros. Para un hombre tres meses de relación sin conflicto son similares a un buen fin de semana largo pasándolo chancho. Para una mujer ya implican boda de aluminio, o de cholguán, de lo que sea, pero ya es boda de algo.
-¡No voy a pasar tres meses con el lindo pa que no me quiera!!!!!
Entonces la mujer comienza a cambiar, pero sin que se note mucho. El tipo tira una talla y ella se ríe, pero ya no se ríe igual, ya es como una mueca no más, lo ojos siguen serios. Se pone media melancólica y pensativa, ahí comienzan los:
-¿Qué te pasa?
-Nada
-¿Algo te pasa?
-A mi no me pasa nada, ¿Por qué? ¿te pasa algo a ti?
-¿A mi?!, pero si eres tu la que esta extraña!.
-¿Extraña yo? Noooooo.
Y con las amigas comienza a nacer la necesidad de pedir consejo:
-¿Y como estas con Juan?
-Bieeen!, súper bien!……, bien,…….osea,…..ahí estamos.
-¿Que pasó?
-Nada, no se, esta un poco estancada la relación.
-¿Cuánto llevan?
-Tres meses
-¡Tres meses!!!! ¡¿Y todavía no te pide pololeo?!!
-No es para tanto
-¡Desgraciado! ¿Que se cree?
-Si, lo mismo pienso yo.
-NO. A estas alturas tú ya tienes que definirle la situación.
-¿Tú crees?
-O sea, ¿tuvo una relación de tres años de pololeo con una bruja y contigo no es capaz de establecer una relación? ¡¿Qué le pasa?, que barsa!
Y así, la pobre queda más confusa y neurótica, hasta que llega el momento de confrontar las partes. Van a un bar con Juan, Se sirven unos tragos, ella espera, siempre media rara, hasta de adrede rara, cosa que a Juan no le quede otra que hacer la misma preguntita de la otra vez
-¿Qué te pasa?
-No sé.
-¿Cómo no sabes?
-Juan, necesito hacerte una pregunta.
Y ahí al pobre Juan se le empiezan a apretar las amígdalas, sabe que llegó el momento, se le viene una pared por detrás y una espada por delante, aprieta los dientes para aguantar el porrazo y disimulando la cara de choque hace un amago de “ya, dime”
-Yo necesito saber QUÉ SOMOS.
A continuación la mujer seguirá hablando y explicando las razones de esta consulta, pero Juan no escucha nada, se quedo momentáneamente sordo, en su adentro rotundo.
"¿Qué somos?" Es una pregunta bastante chistosa, porque es un poco ambigua si la tomamos así tan literalmente, hay hombres que frente a esta pregunta no han podido evitar pensar en dar alguna respuesta subversiva, como por ejemplo:
-Bueno, somos animales bípedos, de la especie Homo Sapiens. Habitamos el planeta Tierra, ubicado en el sistema Solar de la Galaxia...
Pero claro, Juan se contiene de responder con alguna pachotada, los hombres tienden a contestar a complejidades femeninas con formulas chistosas para sacarse los pillos, pero frente a esta pregunta lo mejor es moderar cualquier conducta de tony a no ser que quiera recibir un botellazo en la cabeza.
Entre medio escucha algo de lo que ella habla:
-….es que ya llevamos tres meses….
“¿Qué hago?, ¿A dónde arranco?!”
- …..y yo necesito claridad…..
“No entiendo nada de lo que me esta hablando esta mina, ¡¿De qué me esta hablando?! ¡Me confunde!, pero si estábamos tan bien hasta aquí, todo estaba taaaan re bien”
-Igual te pido que lo pienses, o sea, no te estoy diciendo que me respondas ahora…..
Y ahí es cuando la mujer le hace el Jaque, si él no responde al tiro con una negativa, hay un 80 % de probabilidades de que no responda nunca y se llegue a acuerdo por omisión, eso es algo al menos. De repente fue así mismo que logro aguantar los tres años con la exbruja, por omisión.
Pero chicas, ¿para qué se urgen tanto?, ¿no es mejor entender y acomodarse a los procesos?, si de repente el tipo las quiere, y esta contento y esta jurando que esta construyendo una buena relación y mientras más pasa el tiempo más se acomodan y más a gusto se sienten y más lazos generan y en cambio ustedes están esperando que la relación comience cuando él por fin establezca “LO QUE SON” ¿No es un poquito absurdo?.
Claro, a veces hay que chicotearlos, es cierto, pero la mayoría de las veces, las preguntas desesperadas las hacen parecer un poquito, no se, digo yo, desesperadas. Esta preguntita puede ser bien Kamikaze, ustedes lo saben, poner al hombre en esta situación es como lanzar un gato al agua.
Vida de Muñecos
Por otra parte los hombres deben entender que en nuestros recovecos emocionales ocurren asuntos que no podemos corregir fácilmente. Por más que seamos mujeres del nuevo milenio, bastante más liberadas, e incluso rebeladas a las convenciones de nuestras madres, nosotras jugábamos con Barbie y Ken, ¿entienden? y Barbie no tenía que llamar a Ken para preguntarle qué onda y que por qué no la llamaba hace tres días, y Ken no tenía carretes de club de Toby cada fin de semana que hacían que Barbie tuviera que quedarse en casa viendo la teleserie de la noche, aburrida y preguntándose si a Ken le interesaba estar con ella. Ken no llevaba a Barbie a lo oscurito, ni la invitaba al mirador y después se hacía el leso, ni la presentaba sólo como una amiga. Ken AMABA a Barbie, ¿me entienden?, nosotras inventamos unas 200 formas en que Ken se le declaraba, y con juramento de amor eterno y ahí se daban el beso, y ahí de repente le sacábamos la ropa a Barbie y la ropa a Ken y pasaban a otro nivel. Pero la cosa era así, y por eso la mujer tiende a necesitar una estabilidad estilo Mattel.
Es por eso que Juan se encuentra con la pregunta "¿qué somos?", porque en el inconsciente a la mina le da rabia que Juan no sea Ken, no entiende nada, la confunde profundamente una realidad que no maneja convenciones, que funciona con otros procesos y en donde ella no es Barbie.
¿Cuántas veces se hará esta pregunta al día en el mundo? ¿Cual será el porcentaje de riesgo o de acierto al hacer la preguntita? Misterios de la ciencia del amor.
Nota: firmo como Tiernecita de Jezmar y punto. Un avispado me aclaró que se escribía con s, pero yo la escribo con z porque suena mas española.















Lunarias Very good name
-----------------Bien a tú pregunta qué encabeza tú artículo-¿Qué somos?
Tú has dicho qué el hombre tiende a huir sobre ciertos cuestionamientos, te diré algo qué estoy leyendo y está escrito por una mujer, Elisabteh Kubler-autora del libro --Lecciones de vida-sí, ¿qúe somos?, somos un poco de Hitler y un poco de Gandhi responde ella. ahora cual parte quieres qué te responda, la de Hitler te vas a asustar o la de Gandhi, como el hombre qué sabiamente elude ciertas cosas, aunque Gandhi no fue un santo, vivió con su sobrina tres años, así flaquito y chiquitito tenía conque poder y lo demostró al mundo qué era todo un hombre y no un santón cómo creían, bien te dejo el hombre Gandhi--¿díme quieres saber el Hitler qué habita en nosotros? -saludos. muy interesante todo lo qué les he leído. con cariños-Manuel
http://indigenamaya.bligoo.com
que gusto qe nos escribas
porque este es un espacio para copuchar y reírnos todos, hombres y mujeres.
nosotras las Lunarias nos reímos de nuestras locuras como ves y también queremos entregar algo interesante para pensar, pero por supuesto, más que nada es para entretenerse un ratillo.
mchos saludos y cariños para tí
Lunarias Holas
-----------------Ajajá evadieron la pegunta-bueno chicas les seguiré leyendo y les deseo qué todo marche bien, no piensen qué fue algo para sacarlas de sus sonrisas, simple y llanamente me quise reír je je je-Chaucitos qué tengan un bello día, en la tarde, como en la noche-Manuel
http://indigenamaya.bligoo.com